13 estudiantes de los cuatro institutos y del Campus Ciudad Universitaria protagonizaron el cierre del certamen que la UACJ impulsó para hacer del canto un punto de encuentro entre la formación académica y la vida cultural
La noche de este 16 de octubre, el Teatro Gracia Pasquel del Centro Cultural Universitario (CCU) pasó de ser un recinto para convertirse en un confesionario colectivo.
Ahí, sobre un escenario que llevaba semanas aguardando, 13 estudiantes de los cuatro institutos y del Campus Ciudad Universitaria de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) se jugaron el todo por el todo en la gran final de UACJ Canta, un certamen que, más que buscar la voz perfecta, puso de manifiesto el talento de una nueva generación de universitarios que contribuyen a enriquecer la identidad institucional desde el ámbito cultural.
La velada comenzó con el murmullo de un público que sabía que estaba a punto de presenciar algo distinto. Y es que la antesala de esta final había sido un proceso de selección exigente, con audiciones presenciales y una convocatoria que movilizó a las comunidades universitarias y dejó fuera a decenas de estudiantes interesados en participar.
Los finalistas —tres del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte (IADA); tres del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB); cuatro del Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA); dos del Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT), y uno del Campus Ciudad Universitaria— llegaron al escenario después de demostrar su talento y superar las distintas etapas de selección.
Se trató de Carlos Eduardo Meza Villezcas, Mariana Estrada Loya y Sofía Alfonsina Arteaga Galíndez, por el IADA; Ramón Alejandro Mendoza Rodríguez, Alexis Martínez Urbina y Estefanía Vargas Ochoa, por el ICB; Jorge Asareel Vargas Guardado, Gabriel Arturo Lupio Molina, Carlos Armando Torres Aguilar y Juan Carlos Durán Muñiz, por el ICSA; Alejandra Dena Domínguez y Génesis Aurora Gutiérrez Agüero, por el IIT; y Grecia Karime Meza González, por el Campus Ciudad Universitaria.
Entre ellos había futuros músicos, terapeutas físicos, nutriólogos, economistas, ingenieros industriales y hasta un estudiante de doctorado en Filosofía. Aquella noche, la música se convirtió en un lenguaje común capaz de reunir distintas disciplinas, experiencias y aspiraciones en un mismo escenario.
No hubo playback ni red de seguridad. Cada interpretación fue un acto de confianza, preparación y valentía.
Los asistentes —compañeros de carrera, docentes que dejaron a un lado el pizarrón y familias que llegaron desde distintos puntos de la ciudad— respondieron con una mezcla de respeto y entusiasmo, característica de los encuentros universitarios en los que el orgullo por cada instituto se suma al reconocimiento del talento de los participantes.
La final que reconoció el talento y la perseverancia
Después de las presentaciones, el jurado calificador tuvo la responsabilidad de evaluar a los finalistas y determinar los resultados de la competencia. El panel estuvo integrado por el maestro Gerardo Fierro, el maestro Juan Pablo Félix Sánchez y la maestra Karla Hadassa Varela Meza.
El primer lugar fue para Juan Carlos Durán Muñiz, estudiante del Doctorado en Filosofía con Acentuación, adscrito al Instituto de Ciencias Sociales y Administración. Además del reconocimiento como ganador del certamen, recibió un premio económico de 10 mil pesos y una beca individual para cursar actividades de formación en Bellas Artes.
El segundo lugar correspondió a Alexis Martínez Urbina, alumno de la Licenciatura en Nutrición del Instituto de Ciencias Biomédicas, quien obtuvo un premio de 5 mil pesos y una beca individual en Bellas Artes.
Por su parte, Mariana Estrada Loya, estudiante de la Licenciatura en Música del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte, conquistó el tercer lugar, con un premio económico de 3 mil pesos y una beca individual en Bellas Artes.
El resto de los participantes también recibió un reconocimiento por su intervención en la competencia y obtuvo una beca grupal en Bellas Artes, como parte de los apoyos destinados a impulsar la formación y el desarrollo artístico de la comunidad universitaria.
Autoridades universitarias acompañaron la gran final
La ceremonia contó con la presencia de autoridades de la UACJ vinculadas con la formación cultural, la difusión artística y la vida académica de los institutos.
Entre ellas estuvieron la maestra María Victoria Ibarra Segura, subdirectora de Formación Cultural, y el maestro Alejandro Castillo González, director general de Difusión Cultural y Divulgación Científica, áreas que impulsan iniciativas para acercar las expresiones artísticas a la comunidad universitaria.
También asistió la doctora Gabriela Ortega Estrada, jefa del Campus Ciudad Universitaria.
En representación del doctor Fausto Enrique Gómez Escárcega, director del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte, acudió el maestro José Manuel Ibarra Leurin, coordinador de la Licenciatura en Música.
Asimismo, estuvo presente la maestra Tania Dolores Hernández García, directora del Instituto de Ciencias Biomédicas.
El doctor José Manuel Sáenz Villela, jefe del Departamento de Física y Matemáticas, asistió en representación del doctor Erwin Adán Martínez Gómez, director del Instituto de Ingeniería y Tecnología.
La participación de estas autoridades acompañó una jornada que reunió a estudiantes de distintas áreas del conocimiento en torno a una actividad artística que abrió espacios para mostrar capacidades que trascienden las aulas.
Más que una competencia, un espacio para encontrarse
Al final, los nombres de los ganadores quedaron en manos del jurado y en la memoria de quienes estuvieron ahí. Sin embargo, el significado de la noche fue más allá de los resultados: mostró a una universidad que, a través de la Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica y de sus programas de formación artística, continúa promoviendo espacios en los que el talento puede desarrollarse y encontrar nuevas oportunidades.
UACJ Canta no fue una competencia más. Fue un recordatorio de que, en los laboratorios, las aulas de finanzas, los talleres de diseño y los espacios de formación en salud también hay estudiantes con inquietudes artísticas y voces que merecen ser escuchadas.
Por una noche, el teatro reunió esas voces y les dio un escenario para expresarse, compartir su pasión y demostrar que la vida universitaria también se construye a través de la música.
Más allá de los premios, los 13 finalistas se llevaron la experiencia de haber defendido su lugar en el escenario, mientras que la comunidad universitaria fue testigo de una celebración en la que la formación académica y la cultura encontraron un punto de encuentro.













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